miércoles, 13 de febrero de 2013

Aquí os traigo el capitulo 3 de Amuto :D


Bueno...parece que está gustando, o al menos eso creo de momento TODO EL MUNDO TRANQUILO!! Pienso continuarla y acabarla. Los problemas (no se por qué) aparecen a partir del 3 o cuando tengo que escribir el 4, que me quedo sin inspiración, o que no me apetece o lo voy dejando y al final queda sin escribir. Por el momento estoy motivada y me obligo bastante a escribir para no dejaros sin la historia :3 Aquí os lo dejo :D



Capítulo 3

-¡I-Ikuto!-dijo la pelirrosada sorprendida- ¿¡De verdad eres tu!?
-No, soy su hermano gemelo. He venido a avisarte de que pronto vendrá-
-¡IDIOTA!¡Ikuto no tiene hermanos gemelos!-dijo enfadada, cruzándose de brazos.
-Bueno, pues si no tengo hermanos gemelos, ya tienes tu respuesta- dijo en un tono burlón.
-Quiero irme a casa, ¡YA!- se enfado aun más por que le estaban tomando el pelo.
-Está bien- dijo el seriamente- te acompañaré a casa.
-¡JUM!- se levanto de la cama y salió de la casa.
Ikuto suspiró y en silencio la acompaño a casa. Amu estaba muy enfadada, no le gustaban ese tipo de bromas y menos si era de parte de un chico. Suspiró también mientras caminaban.
-¿Eh? ¿Ran? ¿Miki? ¿Su? ¿Dónde están?- dijo un poco preocupada después de no notar a las chicas por un rato largo.
-Tranquila están durmiendo en sus huevos- le contestó el tranquilamente.
-¿De verdad? Fiu…- sonó aliviada- Espera… ¿¡Cómo las puedes ver!?- le miró sorprendida.
-Yo también tengo uno- señaló hacia su hombro, un pequeño gatito dormitaba sobre él.


Amu se quedo sin palabras. No era raro que otros niños como ella los vieran, pues tenía un amplio grupo de amigos que tenían uno al menos, no sabía porque se le hacía raro en esa persona que le sonaba y que no creía que fuese Tsukiyomi Ikuto.
Tras una larga caminata, llegaron a casa de Amu. Está pensaba que habían pasado horas desde que salieron desde la otra casa hacia la suya, pero solo pasara media hora. Amu corrió y abrió la puerta.
-¡Ya estoy en casa!- dijo alegremente.

-Amu-chan- su madre fue corriendo y la abrazó- pensábamos que te había pasado algo- estaba medio sollozando.
-No…tranquila mamá, estoy bien- dijo abrazandola también.
-Onee-chan- dijo su pequeña hermanita llorando.


-Ami…tranquila, estoy aquí. No me pasa nada- abrazo a su pequeña hermanita y la cogió en brazos.

Tras una odisea de preguntas Amu quedo libre al fin para poder meterse en su cama. Subió las escaleras todavía un poco asustada, al llegar a su habitación dejo a sus pequeñas compañeras encima de la mesa como de costumbre, se cambió y se puso su pijama dispuesta a irse a dormir. Pero…nada más meterse en cama…

-¡ME HE OLVIDADO COMPLETAMENTE DE ÉL!- se levantó de la cama y salió por el balcón con esperanza de que quizás siguiera fuera- evidentemente no está…ya han pasado dos horas desde que llegué.

Entró de nuevo en su habitación y se volvió a la cama, intentaba dormir pero algo le rondaba por la cabeza que no se lo permitía. ¿De verdad era Ikuto? Si era el ¿Cuándo había regresado? ¿Por qué no le aviso de que había vuelto? Esas y otras miles de preguntas más le rondaban por la cabeza, gracias a ellas Amu no pudo dormir nada de nada. Por suerte el día siguiente era el último día de instituto y no tendría que estar tan despierta como el resto de los días, su suerte empezó a mejorar cuando recordó que ese día podía ir más tarde puesto que su clase no tenía que preparar la fiesta ni nada del festival. Decidió quedarse en cama hasta el tercer aviso de la alarma para levantarse.

Se levanto con calma y se puso algo medianamente elegante para asistir al festival del instituto. Sería a la tarde-noche tardo bastante en convencer a sus padres de que le dejaran quedar hasta tarde, con la excusa de que alguien la acompañaría para volver o que la llevarían en coche cuando fuesen a buscar a Rima. Ella sabía que no se daría el caso y si era así le tocaría correr y escapar o hacer un cambio de personalidad con Ran e iría volando, ya que siendo de noche sería difícil de ver. Antes de salir de casa alguien la llamo al móvil.

-¿Hola, Rima? Si voy a salir ahora mismo- contestó ella- umm…no, no hace falta. Gracias de todas formas- le dijo sonriendo- ahora nos veremos. Hasta después.

Dicho esto, se dirigió al instituto, llegaría más temprano de lo usual para este tipo de celebraciones, porque nunca le llamaron mucho la atención mucha gente le agobiaba y no era capaz de aguantar mucho tiempo rodeada de gente que desconoce.

-¡Hinamori-san!- le saludo Tadase nada más entrar por la puerta.
-Tadase-kun…buenas noches- dijo sonriendo.
-¿Cómo es que has llegado tan temprano? ¿Te encuentras bien?- le dijo poniendo su mano en la frente de Amu
-¡N-no!- dijo un poco sonrojada- necesitaba salir de casa…casi no he podido dormir hoy- dijo sin saber por qué.
-¿Eh?- dijo un poco preocupado.
-No es nada, tranquilo- dijo con una falsa sonrisa.
-¡¡Amu-chi!!- le gritó Yaya y se lanzo a sus brazos para abrazarla
-Buenas noches, Amu- le dijo Rima en un tono alegre.
-¿Eh? ¿Amu? ¿De verdad eres tú?- dijeron Kukai y Nagihiko a la vez.
-Chicos, ¿me estáis tomando el pelo?- dijo algo enfadada- ¿no se puede intentar cambiar un día y llegar antes acaso?

Tras una larga charla entre ellos, dio comienzo el festival. Lo que nadie sabía era que alguien había preparado una gran sorpresa en ese festival. Ese sería el toque especial que ciertas personas añadirían a ese “aburrido y estúpido” festival como dijo Amu nada más levantarse. Pasaría de ser “aburrido y estúpido” a ser “genial y entretenido” o eso se pretendía con la sorpresa que tenían reservada. En concreto sería una gran sorpresa para nuestra querida protagonista, no se esperaría nunca lo que va a suceder este día tan especial…. 


martes, 12 de febrero de 2013

Capitulo 2 del fanfic de Amuto :3

Bueeeeeeeeeno, aquí traigo el segundo capitulo, estoy motivadisima *-* por fin acabaré un fanfic que no sea un one-shoot? kldsngkls bueno, me callo y os dejo leer. Matta-nee~~

Capítulo 2

Ya han pasado 10 años desde que Ikuto se fue, pensaba nuestra protagonista que se había convertido en una adolescente de 16 años ya. Su vida había cambiado bastante, su madre era una famosa escritora y su padre un conocido fotógrafo. También la familia había aumentado en un miembro más, Hinamori Ami, la hermanita pequeña de Amu. Este no es el único cambio que sufrió la pelirrosa en su vida, cuando tenía 12 años nacieron tres huevos que representaban los sueños de esta, sus nombres son Ran, Miki y Su. Ahora mismo Amu está estudiando diseño y moda.  Se reúne de vez en cuando con sus compañeros de clase, Hotori Tadase, Yuiki Yaya, Fujishaki Nagihiko, Mashiro Rima y Souma Kukai.

-Amu-chan, ¿en qué piensas?- le preguntaron sus tres charas
-Umm…en nada en especial, solo estaba recordando los tiempos pasados con los demás-sonrió levemente.
-Amu-chan, si no te das prisa llegarás tarde a la reunión- le dijo Miki
-Sí, si lo sé. ¡Vámonos!

Nada más salir de casa, Amu sentía como si alguien la observara, o la siguiera. Un tanto insegura cambió de camino para llegar antes al sitio de la reunión, pero ese sentimiento extraño seguía presente. Sin darse cuenta se estaba dirigiendo hacia el parque donde jugaba de pequeña, junto a Utau e Ikuto. Después de un rato escondida de algo o alguien, se fijo donde estaba, sentía algo de nostalgia en ese lugar, quería que aquellos momentos de alegría pura y sin preocupaciones volviera. Quería ver a Utau de nuevo…quería…verle a él. No sabía porque quería verles tanto…apenas se conocían a pesar de todo lo que pasara, pero sentía que algo les unía.
Sin que Amu lo notara, alguien la observaba desde un árbol, analizando cada movimiento de la chica y sus pequeñas compañeras.

-¿La conoces nya?- preguntó alguien.
-hmm…- fue la única respuesta recibida.

Finalmente la noche cayó y Amu debía regresar a casa si no quería preocupar a sus padres, sabía que le podría caer una buena si no regresaba pronto. Estos eran estrictos ahora porque las vacaciones se aproximaban y Amu debía esforzarse en sus estudios y dejar de jugar tanto con sus compañeros.
Unas semanas después, el tiempo de los exámenes se termino, estaban a punto de comenzar las vacaciones. Amu estaba tranquila pues todo le había ido genial, y ahora podría disfrutar de un maravilloso tiempo libre junto a sus compañeros. Aun se sentía un tanto insegura, porque cada vez que salía a algún sitio notaba la presencia de alguien observándola. Tenía algo de miedo, a pesar de esto, jamás les dijo nada a sus padres o amigos para no preocuparles.

-Debería salir e intentar averiguar que es esa extraña sensación que tengo…-dijo la pelirrosada un tanto dubitativa-pero… ¿¡y si es un pervertido que me quiere secuestrar!?- se asusto un poco ante esta opción.

Tras estar pensando un rato laaaaaaargo (más largo que la palabra :3) decidió salir e investigar, prefería concretar si de verdad era un pervertido o simplemente su imaginación. Preparó sus cosas, se puso una ropa cómoda por si había necesidad de escapar.
Para su sorpresa, esta vez no sentía que alguien la vigilara ni nada por el estilo, cosa que le sorprendió. Comenzó a caminar por si había necesidad de alejarse de casa para que empezara ese extraño sentimiento, caminó sin un rumbo fijo, al pasar cerca del parque donde jugaba cuando era pequeña empezó a sentirse observada, desde ese momento lo notó. Camino y caminó por horas hasta la noche, al caer la noche, ese sentimiento se hizo más fuerte. Tenía miedo, no sabía dónde estaba exactamente por caminar sin rumbo durante horas. Finalmente acabo metida en un callejón oscuro y sin salida, tenía miedo de girarse por temor a encontrarse a un pervertido. A pesar de todo si quería volver a casa no le quedaba más remedio que girarse…eso hizo y para su desgracia se encontró con 3 pandilleros que le bloqueaban completamente la salida.

-Hola preciosa, ¿Qué haces a estas horas tu sola por estas calles? –le miraba relamiéndose.
-E-eso es algo que a ti no te importa…- dijo temblando.
-Vamos…te acompañaremos a casa por un módico precio…quédate un rato a jugar con nosotros. Te lo pasarás muy bien- tras decir eso se puso la mano cerca de la entrepierna.
-No…no puedo…Tengo q-que irme a c-casa…- tras decir eso chocó contra la pared del fondo.
-Vamos muñeca no te haremos ningún daño- se acercaron a ella y al intentar meterle mano está se defendió.
-¡No! ¡Dejarme en paz! ¡No me toques pervertido!
-¡Agarradla! ¡Si no quiere jugar por sí misma la obligaremos! Me gustan las chicas difíciles como tú. Es una pena que me deshaga de ti después de jugar.- la sujetaron de las manos contra la pared, sacaron una navaja para que no se moviese. Pero cuando iban a quitarle la ropa…

-Como la toquéis no saldréis vivos de aquí- se escucho una voz masculina que provenía de la oscuridad.
-¿¡Quien eres tú!? ¡Sal a la luz cobarde!-gritaron los dos que no sujetaban a Amu.
-Mi nombre es algo que no os interesa, soltadla o no pasareis de hoy. –sonaba enfadado.
-…- Amu estaba totalmente perdida, temblaba de miedo y sus lagrimas comenzaban a salir de sus ojos.


-No llores-le dijo desde la oscuridad.

Después de esa frase Amu estaba suelta y el hombre que la sujetaba estaba desmayado en el suelo. Los otros dos fueron hacia la persona que les atacó pero ambos quedaron noqueados también. Amu seguía paralizada, llorando como una desconsolada, quería irse a casa pero tenía demasiado miedo dentro del cuerpo.

-Amu- le dijo tras acabar con los tres hombres que la tenían acorralada. El estaba a su lado, no sabía si era bueno o malo, a pesar de todo…seguía en shock. No podía moverse y si lo intentaba no era capaz de reaccionar, ahora mismo era muy vulnerable a cualquier cosa.

-Tranquila, estas a salvo- seguía sin ver a su salvador, este la cogió en brazos para sacarla de allí.
-G-gracias…pero… ¿quién eres?- alcanzo a decirle antes de caer desmayada en sus brazos.
-Siempre dando problemas, pequeña…-sonrió levemente.

Después de un rato Amu despertó, no sabía dónde estaba, el sitio no le era familiar. Estaba en una cama, pero no era la suya, se sentía un poco aturdida tras el miedo de antes.


-¿D-donde estoy?- dijo mirando para toda la habitación
-Por fin has despertado, Amu- le contestó una voz masculina.

Un chico de cabellos y ojos color zafiro estaba apoyado cerca de la puerta, un tanto sonriente por ver a la chica despierta y en perfectas condiciones.

-¿Eh? ¿Nos hemos visto antes?- pregunto al ver al chico un tanto dubitativa.
-Tsukiyomi Ikuto.-fue lo único que contestó.